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| cortesía de: https://www.pexels.com |
En los últimos años, cada vez que llega el cambio de hora, tenemos la misma discusión.
Por mi parte no me gusta el cambio de hora y cada vez me gusta menos. Pero tampoco creo que quitar el cambio de hora sea la solución perfecta. Si es mejor no cambiar el horario ¿por qué comenzamos a hacerlo hace años y lo hemos mantenido durante tantas décadas?.
Quizás hoy en día podríamos darle al problema una solución tecnológica. Sí, porque dado que actualmente el 99% de la población tiene algún tipo de teléfono móvil y/o reloj inteligente, no es descabellado proponer un cambio continuo de horario. Me refiero a un cambio mínimo que se produciría todos los días sin que nuestros cuerpos pudieran detectarlo. De esta forma, todos los dispositivos electrónicos podrían atrasar o adelantar la hora unos segundos al día para que cuando llegasen los meses de octubre o marzo hubieran variado el tiempo en más o en menos una hora.
Las personas que carezcan de algún dispositivo electrónico inteligente deberían reajustar sus relojes cada cierto número de días igual que se hacía antes de los años 80 cuando todos los relojes tendían a perder la hora exacta y todos vivíamos con unos minutos de desfase respecto a los demás.
¿Tú que opinas?