En nuestro último viaje familiar al norte de España, he podido comprobar con satisfacción cómo la tecnología no solo se va introduciendo en sectores y empresas muy tradicionales, sino que se convierte en el basamento del negocio.
Cuando paseábamos por el centro de Cabezón de la Sal, mi hija pequeña se fijó en algo que nunca habíamos visto: una máquina expendedora de leche. La marca de la leche era CUDAÑA y la instalación imitaba una cabaña. El sistema permite adquirir botellas de leche con llenado en el momento de la compra. Inmediatamente se sintió atraída por el producto y me pidió una. Ella misma se acercó y pagó 0,40 € por una botella de vidrio vacia con tapón, que luego colocó en el dispensador. Introduciendo 1 €, obtienes un litro de leche agradablemente fría y de una calidad que ya no encuentras. La leche no tiene el sabor fuerte de la que se vendía hace 30 años en los pueblos, sino una densidad y sabor mucho más agradables. Además, por su temperatura y su pasteurización, el consumidor siente una fuerte confianza en el producto.
La casualidad hizo que un trabajador que iba a reponer la leche nos hablara de la empresa y, ante el interés de mi hija mayor, nos invitara a visitar la explotación situada en la cercana población de Labarces.
En la explotación CUDAÑA, propiedad de la familia Entrecanales, nos recibió el mismo empleado y luego pasamos a charlar con el patriarca de la primera generación y con su nieto Adrian, que representa la tercera generación. Mis hijas querían fundamentalmente tocar y acariciar las vacas, algo que comienza a ser normal entre adolescentes de ciudad, que solo han visto una vaca en una granja‑escuela cuando eran pequeños. La familia Entrecanales nos dio todas las facilidades para que pudieran hacerlo mientras que me explicaban las características que hacen peculiar a esta explotación y por las que, junto con su sistema de venta directa al público, he querido realizar este comentario.
Para comenzar, CUDAÑA es el segundo mejor criador nacional de ganado lechero. Su lema “solo el amor supera la leche de Cudaña” lo llevan al extremo. Sus vacas, disfrutan de una filosofía singular: nunca se les pega ni molesta, ellas mismas deciden cuando pasan a ordeñarse, disponen de sistemas que les proporcionan masajes y limpieza, duermen en suelo de arena en lugar del duro cemento, etc.
El ordeño se realiza mediante un sistema robotizado. Las vacas disponen de un collar con etiqueta RFID que identifica a cada animal. De esta forma el robot sabe a qué animal va a ordeñar. Un sistema guiado por láser posiciona los succionadores correctamente en las ubres. El mismo robot se encarga de pasar unos cepillos giratorios por las ubres para limpiarlas y desinfectarlas antes del ordeño. En tiempo real, la leche pasa por un primer análisis para descartar problemas gruesos basados en la transparencia de la leche. La leche que no cumple con unos patrones, pasa inmediatamente a otros tanques sin mezclarse con otra. Simultáneamente se obtienen muestras para un análisis más profundo en laboratorio.
Mención especial merece el sistema de distribución directo al público y por el cual conocimos esta explotación lechera. Para ello, la familia Entrecanales ha realizado un enorme esfuerzo en desarrollo diseñando un sistema que conjuga la máxima calidad y seguridad alimentaria, con una logística optimizada en costes. Debido a nuestro desastre con el aceite de colza desnaturalizado, la legislación española es más estricta que otras legislaciones de países europeos. Me comentaban como en Italia la legislación permite comercializar leche cruda sin esterilizar; algo completamente impensable en España. Esto complica mucho la logística de reposición porque no puedes añadir leche en un tanque que tiene un resto de leche.
La solución a los problemas de logística, ha venido de la mano de la telefonía móvil. Un sistema informático instalado en cada caseta de dispensación, puede ser interrogado desde un móvil. Como respuesta, el sistema envía un SMS con un informe sobre el stock de leche que existe en los depósitos. De esta forma se puede optimizar al máximo la ruta de reposición y nunca se tiene que tirar leche. En cualquier caso, la leche tiene muy pocos días de caducidad y la reposición es diaria.
Técnicas modernas como la incorporación de lino (rico en omega 3) al pienso del ganado, están mejorando también un producto, ya de por sí, de una calidad extrema. Siento debilidad y me gusta especialmente ver negocios familiares que utilizan la tecnología más moderna para competir, con honestidad y calidad, en un mercado cada vez más dominado por empresas multinacionales que convencen con la fuerza bruta del márketing y, en el caso del sector lácteo, no radicadas en España.
Si viajas por Cantabria y te gusta la leche, no dejes de probar la de CUDAÑA. Yo la tomé sola, pero después me acordé de mi infancia y compré un bote de Cola-Cao expresamente para la ocasión.
El problema es cuando vives lejos de Cantabria y tienes que volver a la de siempre.



que grandes son en cudaña!!!
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